Son demasiadas las personas que pasaron por mi vida y muy escasas las que cumplen un papel importante. Sin embargo todas ellas dejaron algo de sí mismos en mí, que me hacen ser quien soy día a día.
Hay algunas que están desde el principio, que me enseñaron a reír, a crecer, a tener un amigo. Éstas con minorías y fueron casi nulas las posibilidades de conservarlas mientras fui creciendo. Hay otras que aparecieron cuando crecía pero aún así seguía siendo chica. Jugaron un papel importante: el de instruirme para comenzar el aprendizaje de ser independiente. Me mostraron cómo siente un amigo verdadero, un hermano.
Están también las que me enseñaron a tener celos, a sentirme fallada y a arrepentirme. Algunas me enseñaron a querer por primera vez, a extrañar y necesitar, pero por sobre todas las cosas, a experimentar el hecho de creer que esa persona era mi otra mitad, mi media naranja. También estuvieron las que me traicionaron, que me dejaron grandes lecciones sobre la confianza.
Están las que cambiaron mi vida rotundamente, que cambiaron casi por completo mi persona. Las que aún hoy perduran junto a mí. Hay otras que me demostraron cuán equivocada estuve durante mucho tiempo.
Encontré también las que no saben callar y las que callan demasiado. Las que se muestran como son sin ningún tipo de máscara y las que eran pura falsedad. Las que son muy originales y las que no eran ni más ni menos que copias. Algunas me enseñaron de música, algunas de arte, algunas de historia.
Las que me enseñaron a perdonar y también a pedir perdón. Unas me transmitieron su orgullo, su tranquilidad, su alegría, su razonamiento o su capacidad de analizar. Algunas están desde siempre y para siempre, que me enseñaron todo y otras reaparecieron después de mucho tiempo.
No es un divague. Estén o no conmigo, todos ellos son mi vida.
miércoles, 4 de marzo de 2009
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1 comentario:
:)
recuerdosss!
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