jueves, 18 de diciembre de 2008

Positivo

Siempre es igual. Cuando uno está teniendo un buen momento, el tiempo pasa muy rápido, se esfuma sin poder percibir el buen sabor. En cambio, cuando es malo, el tiempo es casi eterno, uno puede sentir cada pequeño dolor, cada movimiento de la vida. Es típico decir "como quisiera que se detenga el tiempo" o "quisiera que esto termine ya".

Sin embargo, una vez que el buen momento se esfumó, uno puede analizar más claramente cada segundo vivido a pleno, estrujar cada sonrisa y/o risa. Y por más que ya haya pasado, se puede seguir disfrutando. Pero una vez que el momento malo pasó, uno no lo recuerda porque, justamente, fue malo.

Uno tiene que tratar de ver lo bueno a todo. Aunque parezca imposible y no se pueda ver, siempre está y es indispensable para una buen día. Y si se tiene un buen día, se tiene una buena semana, y un buen mes, y un buen año, y una buena vida. Y, ¿quién no quisiera tener una buena vida? Y pensar que con algo tan chiquito, se puede.